El probe Miguel

Como la Botella se veía ya medio vacía de votos, pues se ha sacado de la Mancha (perdón de la manga) este remover de huesos. Ni siquiera podemos decir que el "probe" Miguel (que cantaba Triana Pura) se estará removiendo en su tumba, porque ya se han encargado otros de removerlo, o sea, de volverlo a mover.  


Con lo que pasó ese hombre en España, en Italia, en Grecia (famoso país, cuna y tumba de Europa), en Argelia, en Sevilla (Triana incluida), estará (me imagino) alucinando (como su caballero) con la polémica y la controversia.  Él, que tan amigo era de la ambigüedad y el soslayo, de la guasa y la parodia, pensará que todo esto es una broma macabra.  Después de tropecientos años en el anonimato sepulcral van y lo airean justo en época pre-electoral, coincidiendo también con la apoteosis televisivas de los ceeseíes.  ¡Qué le gusta al personal un par de embatados delante de unas tablas carcomidas y unos huesos hiperputrefactos!


Pues nada, don Miguel, en vida lo ignoraron como poeta, lo soportaron como dramaturgo y lo aplaudieron (y luego olvidaron) como creador de la novela moderna.  Ahora le toca colocar sus tibias en las banderas, como hacían aquellos piratas que lo secuestraron en Argel durante cinco años.


Y luego salta la polémica subsidiaria: ¿hay que leer el Quijote en el colegio y en el instituto?   Por favor, compatriotas, un poquito de vergüenza torera.  ¿Acaso lo han leído los que escriben artículos y columnas sobre el asunto?  ¿Acaso ha pasado del segundo renglón y de lo de los molinos el noventa por ciento de los españolitos en edad de leer?  Este es país de sanchopanzas.


Y me callo ya, que me conozco y me tengo que ir a explicar a Santa Teresa, que ya lleva tiempo desmembrada por conventos y escritorios.



Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    Lucas Ruiz (viernes, 20 marzo 2015 18:48)

    Excelente!!