Los hilos que nos mueven

El azar o el destino ha querido que se sucedan dos comentarios sobre libros de economía en este blog tan "de letras", tan filológico, literario y culturalista.  Si el primero trataba sobre las razones y entresijos de la pobreza en Estados Unidos, el segundo se dedica a desenredar los hilos sutiles y/o groseros del poder en este país de nuestras entretelas.  

 

Bien saben ustedes que un servidor es un profano en cuestiones económicas.  Como dijo el maestro don Antonio, "con mi dinero pago el traje que me cubre y la mansión que habito...".  Y de ahí no paso.  Así que debe ser mérito exclusivo del autor que me lo haya zampado de una tacada y en tiempo récord.

 

Porque si lo que explica es interesante, cómo lo dice es impecable.  Con un estilo riguroso pero didáctico nos lleva por este culebrón de la élites económicas, empresariales y políticas con la elegancia de un novelista que, en ocasiones, se da el lujo de regalarnos pinceladas irónicas.  

 

Si tuviéramos que sintetizar el contenido diríamos que en este retablo de las maravillas tanto los manipuladores de los hilos como los títeres siempre somos los mismos.

 

Villena se remonta a la inmediata posguerra para contarnos las luchas intestinas del régimen entre los autarquistas de Falange y los tecnócratas del Opus, quienes al final, movidos también por intereses internacionales, es decir, mayoritariamente norteamericanos, acabaron por imponerse y marcar el ritmo de una economía que crecía gracias a la mano de obra barata y sumisa, el turismo y las divisas procedentes de nuestros inmigrantes.  Pero algunos de los apellidos de las élites anteceden incluso a la Guerra Civil y se extienden hasta nuestros días.  Pasan por encima de repúblicas, dictaduras y democracias.  Los políticos, incluso los de más poder y renombre, son meros actores secundarios.  El autor nos cuenta una historia de España de los siglos XX y XXI distinta de la consabida de regímenes políticos, ideologías, golpes de estado y demás acontecimientos que solemos llamar históricos (de ahí el subtítulo: "Una historia alternativa desde 1939").  En realidad lo que le importa es lo que Unamuno llamó la "intrahistoria", pero no la de abajo, el fondo popular y antropológico que reivindicaba el autor vasco, sino la de arriba, la del poder con mayúsculas, la de aquellos que mandan de verdad.

 

En la última parte Villena añade a estos poderes en la sombra/penumbra (grandes corporaciones, conglomerados bancarios...) los medios de comunicación y nos habla de cadenas, diarios, televisiones y nombres que nos suenan muy cercanos y que controlan la inmensa mayoría de los bits y las ondas con los que nos informamos a diario.  Como ejemplo más cercano (quod erat demonstrandum), Ariel, editorial perteneciente al grupo Planeta (que aparece en el entramado que se comenta) suspendió la publicación de la primera edición de este libro (ya tenía portada y todo) y ha sido Libros del K.O. la encargada de rescatarlo y ponerlo a la venta.

 

En conclusión, quienes decidan leerlo encontrarán un trabajo de investigación concienzudo que tiene la curiosa capacidad de enganchar por su amenidad y profundidad y, al mismo tiempo, de generar una íntima sensación de impotencia, al corroborar las sospechas que ya albergábamos sobre la cacareada meritocracia y el quimérico ascensor social.  Como reza en la contraportada, "el poder ni se crea ni se destruye: se transmite, se negocia y se protege".  Por eso quienes mueven sus hilos en España "siempre caen de pie".